TIERRA BENDITA

This Spanish translation of Gearld Griffin's 19th century Irish ballad, "The Land of the Blest," was completed by Spanish and Literature professor, Manuelita Palavecino, Marcela Acevedo and myself here in Castelli, Chaco in northern Argentina. For the recording on ‘The Trackless Wild’ I wound the song up a bit from its lyrical and wistful sean-nós roots, giving it a definitive rhythm.

En los mares que esculpen tus tierras con sal,
una isla nació, misteriosa, cuentan.
Un oasis de sol, una isla de paz,
tierra bendita, Hy Brasil, sin mal.

Año tras año en el horizonte azul,
un espectro brilló lejano en su luz.
Un cielo dorado la cubría bien,
lejos, muy lejos, igual que el Edén.

Un soñador oyó, relato y partió.
Hacia el Oriente, su vela soltó.
Desde Ara, la santa, Hy Brasil viró.
Aunque Ara era santa, el oeste eligió.

Lo llamaban voces, mas no las oyó.
El rugido del viento lo amenazó.
Su hogar, su gente certezas dejó.
Un nuevo horizonte, allá lejos buscó.

Mañana de sombras se asomó en el mar.
Mas la distancia lo invitó a soñar.
Al mediodía, el gris con oleajes,
pálida, distante, en aguas, salvaje.

El crepúsculo cruel al viajero abrazó.
Atrás esta Ara con desazón miró.
Lejanía, horizonte, cielo y mar.
La tierra bendita, imposible alcanzar.

Ecos amigos, velas de hogar y sal,
en Ara está la vida y la libertad.
Iluso, por una quimera incierta,
trocaste tu vida de trabajo y paz.

Razón y advertencias silenciadas son.
El regreso a Ara, jamás vislumbró.
Tempestad, alba, un hechizo y un adiós,
murió en los mares, lejos, muy lejos.

Gerald Griffin. 

August 11th, 1830, Milltown, Ireland.